Escándalo en Shogakukan: la editorial japonesa admite fallas graves y anuncia duras medidas
La industria del manga en Japón está en shock y la editorial Shogakukan está en el centro de la tormenta. Después de una investigación independiente que destapó un escándalo de abusos y encubrimiento, la compañía finalmente soltó el comunicado oficial con los resultados y las medidas que tomará para intentar lavar su imagen. ¿Alcanzará con esto para recuperar la confianza de los creadores y los lectores? Acá te contamos todo, con lujo de detalles y en criollo.
Si sos fan del manga y el anime, sabés que Shogakukan es una de las editoriales más grandes de Japón, responsable de obras como Daten Sakusen y la plataforma Manga ONE. Pero ahora, la empresa está en el ojo de la tormenta por un caso de abuso sexual que involucra a uno de sus mangakas, y la investigación reveló que los problemas son mucho más profundos de lo que se pensaba. Vamos a desglosar todo lo que pasó, las consecuencias y qué planea hacer la editorial al respecto.
La investigación que destapó la olla: 44 incidentes de mala conducta
La investigación, llevada a cabo por un comité externo, no fue para nada superficial. Según informó Sponichi Annex, se recibieron reportes de 44 incidentes a través de líneas directas dedicadas. Y ojo, no fue solo un caso aislado: los incidentes incluyen mala conducta de ejecutivos de alto rango, empleados que abusaban del poder de su posición y editores que se pasaban de la raya con los creativos. El comité encontró que en algunos casos la empresa actuó correctamente, pero en otros, la respuesta fue totalmente insuficiente.
Uno de los puntos más críticos del informe es que, según el sitio de noticias Kai-You, las decisiones editoriales se priorizaban incluso cuando se sospechaban violaciones de derechos humanos. Además, la coordinación entre los departamentos editorial, legal, administrativo y gerencial no funcionaba como debía. En criollo: la plata la ponían por delante de las personas, y las áreas que tendrían que haber frenado esto no se hablaban entre sí.
El caso Yamamoto: la editorial "alentó y apoyó" la violación de derechos humanos
El informe del comité fue especialmente duro con el caso del mangaka Shōichi Yamamoto, el creador de Daten Sakusen. Según el comunicado, la empresa "alentó y apoyó" la violación de los derechos humanos de la víctima. Sí, leíste bien. La conclusión fue que Shogakukan no tenía los sistemas suficientes para reconocer la perspectiva de las víctimas, prevenir que la propia empresa alentara o apoyara violaciones de derechos humanos, reconocer el desequilibrio de poder inherente en las relaciones entre editores y autores, y gestionar riesgos significativos.
Las consecuencias no se hicieron esperar: los ejecutivos de la empresa, incluidos el CEO, directores ejecutivos, miembros de la junta y auditores, tendrán recortes salariales durante tres meses. El presidente verá reducido su salario en un 50%, mientras que el resto de los miembros perderán entre un 20% y un 30%. Un castigo simbólico, pero que al menos reconoce la gravedad del asunto.
Las 5 medidas que Shogakukan promete implementar
Más allá de los recortes salariales, la editorial presentó un plan con cinco medidas preventivas concretas. Acá te las resumimos:
- Creación de la Política de Derechos Humanos y una Comisión de Derechos Humanos: La empresa ya redactó una política que expresa su intención de respetar y proteger los derechos humanos fundamentales en todas sus actividades. Además, establecerán una comisión liderada por la directora ejecutiva senior Kumiko Hanazuka (la romanización del nombre no está confirmada) y con participación de expertos externos.
- Expansión de la capacitación en derechos humanos y reforma de la cultura corporativa: Habrá capacitaciones regulares sobre respeto a los derechos humanos, prevención de violencia y acoso sexual, apoyo a víctimas y procedimientos de denuncia. Los gerentes tendrán un programa adicional, y también ofrecerán seminarios para escritores, autores y freelancers.
- Sistema revisado para trabajar con creadores externos: Revisarán la política de derechos humanos con los creadores externos y agregarán cláusulas específicas en los contratos. Si hay denuncias o preocupaciones, se creará una estructura clara de autoridad para reportar y tomar decisiones, involucrando a los departamentos editorial, legal y administrativo.
- Fortalecimiento de los órganos de supervisión: La Junta Directiva deberá informar regularmente sobre violaciones de derechos humanos y supervisar a nivel gerencial. Si se encuentran violaciones, investigarán si hay incidentes similares en otras divisiones. Las decisiones serán revisadas por la Oficina de Gestión de Riesgos, la Comisión de Derechos Humanos y el Departamento Legal.
- Reforma de los sistemas internos de denuncia e investigación: Establecerán un "sistema de quejas" que cumpla con los Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos. Las víctimas, incluso sin relación contractual directa con Shogakukan, podrán presentar quejas. Se mejorará el sistema de denuncias anónimas y se crearán sistemas especializados para casos de agresión sexual, incluyendo asesoramiento psicológico para las víctimas.
La empresa prometió que publicará la lista completa de medidas en inglés en el futuro, pero hasta ahora solo está disponible en japonés.
El escándalo de Yamamoto: de profesor abusador a mangaka exitoso
Para entender la magnitud del problema, hay que remontarse a febrero de 2026, cuando el Tribunal de Distrito de Sapporo dictó una sentencia en un caso civil que ordenaba a un hombre pagar 11 millones de yenes (alrededor de 71.000 dólares) en daños y perjuicios a una mujer de unos 20 años. La víctima afirmaba que Yamamoto la había abusado sexualmente y violado repetidamente mientras ella estaba en una escuela secundaria a distancia en Sapporo y él era su maestro.
Pero acá viene lo más turbio: el mismo Yamamoto era el creador del manga Daten Sakusen, que se serializaba en la plataforma Manga ONE desde febrero de 2015. El manga entró en pausa en febrero de 2020 y fue eliminado de la plataforma en octubre de 2022. Sin embargo, en 2022, Manga ONE comenzó a publicar el manga Jōjin Kamen, escrito por "Hajime Ichiro" y dibujado por Eri Tsuruyoshi. ¿Adiviná quién era "Hajime Ichiro"? Exacto, el mismísimo Shōichi Yamamoto con un seudónimo.
La editorial anunció el 27 de febrero que detuvo la distribución digital de Jōjin Kamen y también las ventas de sus volúmenes físicos. Shogakukan admitió que no debería haber contratado a "Hajime Ichiro" como escritor original. Y como si fuera poco, se reveló que durante el caso civil, un editor de manga participó en las negociaciones de conciliación, sugiriendo que las partes contrataran un abogado para preparar documentos notariados. Según otros medios, el editor aconsejó que los documentos incluyeran la condición de que la víctima no pudiera divulgar el asunto y propuso que Yamamoto pagara 1,5 millones de yenes (unos 9.700 dólares) como acuerdo. Básicamente, intentaron comprar el silencio de la víctima.
La reacción de la comunidad: los creadores se plantan
Después de que Manga ONE y Shogakukan publicaran sus declaraciones, muchos creadores de manga salieron a criticar duramente a la editorial en las redes sociales. Muchos anunciaron que retirarían sus mangas de la plataforma Manga ONE en señal de protesta. La agencia Kyodo informó el 1 de marzo que Shogakukan había pospuesto la ceremonia de los ganadores de la 71ª edición de los Premios de Manga Shogakukan, que estaba programada para el 3 de marzo.
Y el escándalo no termina acá. La editorial también tuvo que investigar el caso de Tatsuya Matsuki, el escritor de act-age, que fue arrestado y acusado de cometer un acto indecente forzado contra una estudiante de secundaria en 2020. Resulta que Matsuki fue re-contratado bajo el seudónimo de Miki Yatsunami para el manga Seisō no Shinri-shi. La editorial admitió que el personal editorial debería haber considerado mejor si esta decisión era realmente en interés de las víctimas. El manga fue suspendido temporalmente.
¿Qué significa esto para la industria del manga y el anime?
Este escándalo es un llamado de atención para toda la industria. La cultura del otaku en Japón y en el mundo es apasionada, pero también es cierto que la industria del manga ha sido criticada por sus condiciones laborales y por proteger a figuras poderosas. Este caso pone sobre la mesa la necesidad de reformas profundas no solo en Shogakukan, sino en todas las editoriales japonesas.
Para nosotros, los fans de habla hispana, esto es un recordatorio de que detrás de los mangas que amamos hay un montón de personas trabajando, y que a veces las empresas que los publican no siempre hacen lo correcto. La buena noticia es que la presión de los fans y de los propios creadores puede generar cambios. Ahora queda ver si Shogakukan cumple con lo prometido o si esto queda solo en un acto de relaciones públicas.
¿Qué opinás vos sobre este escándalo?
La verdad es que la situación es compleja y genera mucha bronca e impotencia. Como comunidad, tenemos que estar atentos y exigir que las editoriales tomen medidas reales para proteger a los creadores y a las víctimas. ¿Creés que las medidas anunciadas por Shogakukan son suficientes? ¿O pensás que la industria del manga necesita un cambio mucho más profundo? Dejanos tu opinión en los comentarios. ¡Te leemos!
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